Corazón valiente

Sonia Emilce Garcia Sánchez

2016

Año de Edición

978-958-8674-68-1

ISBN

Editorial CES

Editorial

Impreso - electrónico - audiolibro

Formato

Proteger la fauna y la flora, una gran aventura que perdura toda la vida

Compartimos contigo la magia de la fauna silvestre de nuestro querido municipio; déjate envolver por los cantos, los colores y sonidos de los animales que habitan este territorio.

Conviértete en un protector de la naturaleza, enseñándole a otros que en Envigado tenemos pasos de fauna para ayudarle a los animales a cruzar sin exponer su vida en las vías y que al conducir también debemos ayudarles a llegar a su destino.

Sorpréndete con la grandeza que encierra una gran extensión de tierra que protegemos. Cada día, cuando mires las montañas que
bordean nuestra ciudad, imagínate todos los animales que pasan por ahí y que se han quedado a vivir en ésta, que también es tu casa.

Y al disfrutar las sombras y la frescura de los árboles, recuerda que también puedes ayudar a sembrarlos, para que juntos, conservemos el Sistema Local de Áreas Protegidas.

Te invito a disponer tu corazón valiente, para que juntos vivamos mejor en Envigado.

Disfruta este libro para colorear, que fue producto de la imaginación de la autora, quien compartió su conocimiento durante el taller de literatura infantil, dictado en el Parque
Lineal Ambiental La Heliodora, durante el convenio ejecutado entre la Universidad CES y la Alcaldía de Envigado en el 2017 y que nos deja plasmadas maravillosas reflexiones, que nos invitan a proteger la fauna silvestre.

Raúl Eduardo Cardona González
Alcalde de Envigado
2016 – 2019

El Cacique Candela

La luna estaba sobre nosotros.

Y yo el Cacique Candela: ¡Ave que ilumina pero no quema! Vi desde mi rama a Manuel el silbador y a su hijo Daniel, sentados alrededor de la fogata, contando las campanadas de la media noche, cuando un resplandor seguido de una explosión de pólvora nos hizo volar a todos ¡Yui, yui, bueno, sin exagerar! No todos volaron, algunos animales se ocultaron y otros corrieron en distintas direcciones.

Solo Manuel y su hijo permanecierón quietos. ¡Quietos! quién dijo quietos.

Había qué ver cómo el chico movía los ojos. Lo hizo hasta que un tronco hueco llamó su atención.

—Papá ¡Mira, mira cómo se mueve ese tronco!

—¡Shhhhh! ¡Es un escondite! — dijo Manuel, mientras observaban como se movía una tigrilla para proteger su cría.

Manuel acarició la cabeza de la tigrilla y entre silbidos dijo:

—Es la fiesta de bienvenida al mes de diciembre, no les hará daño.

Entonces la mamá Tigrilla los miró y entre maullidos dijo:

— Las fiestas de fin de año con pólvora siempre se llevan algo de nuestro hogar y eso nos duele.

— ¿Qué se ha llevado? — preguntó el pequeño Daniel.

— Nuestros brazos — gritaron los árboles mientras se mecían.

— Mi capa de musgo — dijo la tierra tiritando.

— Nuestros pétalos — señalaron las flores aún despeinadas por el espanto.

— Nuestro ulular — susurró el búho desde una rama.

— Y, también, se llevó los colores de mis plumas — dijo el colibrí pálido del susto.

— El año pasado se llevó nuestros aullidos — dijo el zorro escondido tras un árbol.

— Mañana descubriremos qué se llevó este año — dije mientras me acomodaba en mi rama. Desde allí el bosque con tanto resplandor parecía de cristal y con cada explosión se veía a punto de reventar.

—¡Off! ¡Off! ¡Que duerma el que pueda! ¡Off! ¡Off!

Una reunión inolvidable

El sol salió.

Y siguiendo la rutina de cada día, limpié mis alas, acicalé las plumas rojas de mi rabadilla, afiné el canto, y sobrevolé el bosque invitando a la reunión que tendríamos en el nacimiento de la quebrada La Ayurá.

Todos estábamos revisando qué faltaba. Cuando llegó la familia del Tigrillo, la mamá descargó a su pequeño y retrocedió tres pasos.

Un rayo de luz iluminó al cachorro y nuestros ojos se fijaron en él.

El cachorro parecía un trocito de sol, ¡Yui, yui, bueno, sin exagerar! lo observé con detenimiento, mientras él se estiraba, me elevé en círculos y desde lo alto, grité imitando a la cotorra:

¡El Tigrillo Lanudo no tiene manchas…!

¿No tiene manchas? — preguntó el gurre mientras se rascaba la cabeza.

No- tie- ne- man- chas — dijo el oso perezoso con la mano derecha

detenida.

No tiene manchas — asentó Daniel abriendo los ojos como si fueran lupas.

El papá Tigrillo se acercó al árbol sabio y, con voz entre cortada, dijo:

Gran Árbol Sabio: ¿Cómo recuperaremos las manchas de mi hijo?

El árbol, que era el más grande y más viejo, elevó las ramas llenas de nidos y revelando la corteza llena de bocas dijo:

—El compromiso de un corazón valiente devolverá las manchas que el miedo se llevó.

¿Has visto las manchas de mi hijo?

Y sin dar más espera, la familia del Tigrillo Lanudo empezó a buscar las
manchas.

Papá tigrillo elevó la mirada al cielo y al ver al sol, cubrió los ojos con su garra y preguntó:

¿Amigo Sol, tú que estás en lo alto, has visto las manchas de mi hijo?

No, pero puedo compartir mis rayos con él — dijo el sol — y dando un
giro envío sus rayos juguetones. Todos vimos como la piel del Tigrillo se irisaba cada vez que caminaba.

¡No! ¡No! ¡Esas no son las manchas del Tigrillo Lanudo! — gritaron las salamandras, estirando al máximo sus cuellos, nosotras le daremos nuestras manchas.

Y la piel del Tigrillo Lanudo se pintó con un centenar de picas doradas.

¡No! ¡No! ¡Esas no son! — silvó la serpiente coral, con esas picas parece carta de naipe y ya no esta de moda. Yo le daré mis anillos.

Y, sin poder ocultar la risa que esto nos causó; vimos cómo mientras el Tigrillo Lanudo corría a buscar refugio con sus padres, era abrazado por muchos anillos negros y amarillos.

¡No! ¡No! ¡Esas no son las manchas! — croaron tan duro las ranas, que sus pecas saltaron al cuerpo del Tigrillo y todos nos saboreamos al verlo como un postre de chocolate.

¡No! ¡Esas no son! — dijo Daniel, mientras su papá lo animaba — Yo se
las devolveré — dijo con firmeza.

¿Tú? ¿Cómo? — preguntamos todos.

Las huellas dactilares

Daniel metió el dedo índice dentro de la tierra húmeda, negra, y fértil. Cerró los ojos y dijo:

Tierra madre, tú que concedes los buenos deseos ayúdame a devolverle al Tigrillo Lanudo las manchas.

Daniel abrió los ojos, y todos escuchamos el palpitar de su corazón valiente ¡Yui, yui, bueno, sin exagerar! Y vimos cuando se acercó al Tigrillo Lanudo y con suavidad le puso su huella dactilar en la frente.

¡Esa sí es! — exclamaron los padres del Tigrillo al ver lo hermoso que lucía con esa mancha dactilar en la frente.

Pero… ¡Tienes un problema! — dijo el árbol sabio mientras la tierra se estremecía — sólo puedes poner una huella dactilar.

¡Oh, oh, problemas a la vista! — dije mientras nos mirábamos y arrugábamos el entrecejo ¡Yui, yui, bueno, sin exagerar!

¿De dónde saldrán las otras? — Preguntó mamá Tigrilla, mientras limpiaba con la lengua al Tigrillo Lanudo.

Daniel al ver su huella dactilar en la frente del Tigrillo, dijo emocionado:
Le contaré a mis amigos, ellos son de corazón valiente y nos ayudaran. Devolveremos una a una las manchas al Tigrillo Lanudo.

Corazones valientes

A partir de ese día, Daniel y su padre recorrieron los parques con una batea llena de tierra de la reserva de Envigado.

Yui, Yui… Se unieron tantos niños que alcanzó para devolver: Las manchas al Tigrillo Lanudo, los colores al bosque, las aguas al cauce, los pétalos a las flores, los nidos a las aves, los ladridos nocturnos, y mis cantos mañaneros.

Hoy en cada parque de cemento hay una batea llena de tierra, donde las familias llegan, meten su dedo índice para tocarla, piden un deseo en favor de la naturaleza y luego elevan la mano en dirección a las montañas para sellar su pacto.

Cada vez que se hace este compromiso de corazón valiente yo, el Cacique Candela ¡Ave que ilumina pero no quema! Cuento esta historia hasta el fin.


 

Sistema Local de Áreas Protegidas
de Envigado – SILAPE Mediante el Acuerdo del Concejo Municipal No.009 de 2016, se adopta el Sistema Local de Áreas Protegidas del municipio de Envigado –SILAPE-, para conservar 3.299 hectáreas de ecosistemas estratégicos, donde se incluyen bosques, recurso hídrico, biodiversidad (más de 600 especies de fauna y flora), además de los bienes y servicios ambientales derivados. Haciendo del SILAPE un modelo nacional y regional frente a las estrategias de conservación de los recursos naturales.

Programas y logros

• Investigación: Incluye acciones para el monitoreo, conservación y manejo de especies de fauna y flora en las principales áreas de bosque y ecosistemas prioritarios, logrando 57 localidades monitoreadas con cámaras de rastreo entre
los años 2015 y 2018.

• Reforestación: Se brinda apoyo al Programa de Incentivo de Reforestación de Envigado en predios privados, que incluye siembra de especies nativas, apuntando al mejoramiento y valoración del bosque como la casa de la fauna y la biodiversidad.

• Pasos de fauna: Se han instalado 16 pasos de fauna arborícola, los cuales constituyen caminos seguros para los habitantes del bosque, como el tímido Olinguito (Bassaricyon neblina), la Ardilla colorada (Notosciurus granatensis), la Ardilla cusquita (Microsciurus sp.), el Perro de monte (Potos flavus) y muchas especies más.

• Guardabosques: Se cuenta con guardianes de nuestros bosques, quienes realizan acciones para la prevención y el control en el territorio, buscando así generar apropiación y cultura de respeto por los recursos naturales.

• Educación: A través de lúdica, dinámicas, recorridos y diferentes interacciones, se brinda información tanto de nuestras especies de fauna y flora, como del territorio SILAPE a diferentes instituciones educativas, empresas, organizaciones socio-ambientales y comunitarias; motivando de esta forma la valoración y compromiso con los ecosistemas estratégicos de Envigado.

De la mano con la comunidad, definimos acciones para que el SILAPE albergue de manera segura nuestros ecosistemas, de los cuales depende gran  parte de la base de la sostenibilidad.

Sobre la autora Sonia Emilce García Sánchez

Es Licenciada en Educación Especial Perteneciente a la Red de Escritores Relata Sede Comedal (Dirigido: Luis Fernando Macías Z.) Publicaciones: El zoocielo (2014). Un regalo inusual (2016) Antología Relata 2017; Cuentos para toda clase de niños, de la colección Palabras Rodantes de Comfama y el Metro de Medellín (Octubre 2014); Gotas de Tinta (revista digital); Antología del taller de escritores – U de A. y Asmedas; Antología de escritores de la U de A. y Trabajos del taller II. Cuento infantil para colorear Corazón Valiente (2018) Editado por la Universidad CES, abril del 2018.

Sobre el ilustrador Juan Carlos Velásquez Pérez

Es un habitante de la ciudad de Medellín. Es Maestro en Artes Plásticas; con mas de 15 años de experiencia en la creación de ambientes de aprendizaje para la infancia. Dono las ilustraciones convencido de que el medio ambiente es una responsabilidad de todos.

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